Los propietarios han querido rendir homenaje al trabajo en piedra
que tanto desarrollaron los ancianos del lugar: el interior y las
fachadas se han construido con piedra tallada a mano; destaca sobre
el conjunto el impresionante alero de barro cocido que remata la fachada.
Se trata de 2 apartamentos con capacidad para 6 personas cada uno; comparten edificio e instalaciones con un centro de turismo rural y disponen de: |